Todo lo demás, es un sueño...

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...sueña que es cierto

martes, 8 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ ME GUSTA TANTO?: El Guasón

Fuente: rubiportal.files.wordpress.com
Estrenada en 1989 y llevando a un héroe oscuro a la cima de la popularidad, es como Tim Burton presentó su versión personal de Batman. Esto fue un año antes que naciera y seis años después, tras ir consumiendo la serie animada, es que se afianza mi admiración –incomprensible- hacia el Guasón.

Batman, serie animada 1992. Fuente: www.anim-arte.com.
A pesar que tengo nebulosos recuerdos de él en los dibujos animados, especulo, con la imprecisión de los recuerdos agujereados por los años, que lo esperaba con ansias. Un personaje que no aparecía siempre y era un acontecimiento cada vez que lo hacía.

Si bien, de los superhéroes como: Súper man, los X-men, el Capitán América, Hulk, Spider man o los Cuatro Fantásticos, que veía cuando era niño, siempre me incliné más por Batman porque era oscuro, misterioso, no tan “transparente” y “americano” como el hombre de acero, ya que todo el mundo lo amaba, pero creo, hoy ya mayor y sabiendo explicar las razones, que el murciélago era más complejo psicológicamente, estaba al margen de la ley porque no era visto como un héroe oficial –a pesar que Spider man tampoco- y esa temática también incluye a sus enemigos.

El némesis del caballero oscuro debía ser alguien como el Guasón. Fuente: enfilme.com
Aparición
Pero cuando vi la película a mis cortos siete años, me quedé fascinado y sorprendido (tal vez algo intimidado, pero deslumbrado) por aquel payaso criminal de la sonrisa infinita interpretado por Jack Nicholson. Su humor negro, esa caricaturesca forma de aparecer y reaccionar siempre emulé en mis juegos por la tarde. De hecho no es algo que un niño debería hacer…

No entendía la película mucho; el romance intrincado entre Bruno Díaz y Becky Bale, el verdadero objetivo del Guasón y, sobre todo, el conflicto interno del propio caballero de la noche. Pero expectante, esperaba al villano más que al héroe ¿Cómo se explica eso?
Jack Nicholson interpretando al criminal de Ciudad Gótica.
Para mí,  el que se llevaba las palmas, siempre era el Guasón. Su excentricidad, esa misteriosa careta, ese andar por el borde de las travesuras y el crimen me llenaban los ojos. Supongo que por no parecerse a un humano normal, eso le daba un toque fantástico y ni qué hablar de su traje que lo volvía un ser imposible de ignorar.

Además, el hecho que no sea el típico tipo rudo, detrás de un escritorio como mente maestra sino un ‘payaso’, alguien que subestimarías por su vestir y actuar; rompe el molde del tradicional villano. Y si a ello le agregas que el Guasón es temido por su volubilidad, tienes como resultado a un villano aterrador.

Nicholson le otorgó locura y carácter circense. Fuente: www.revistaxy.com
Nicholson supo erigir a mi primer Guasón, concebido como un bufón peligrosísimo, un genio criminal que podría salpicarte con ácido desde su flor en la solapa o, como en mi escena favorita, ajusta cuentas con un dardo en forma de pluma y exclama, vestido como un mimo: “La pluma, es más poderosa que la espada” y en la que se coloca anteojos para que Batman no lo golpee (¿De dónde rayos los sacó?), sencillamente fantástico, adoraba esos momentos (como los sigo haciendo hoy en día).



Why so serious?...
Pero llegó el mejor (lo consideran y yo estoy de acuerdo), el que supo darle una vuelta al personaje en detalles que, al principio, me mostré bastante reticente. Cuando se voceó que sería Heath Ledger dije:

“¿Qué? Pero el Guasón no es crespo, ni lleva el cabello largo y enredado… Él no se pinta el rostro ni tiene marcas, él tiene la piel teñida de blanco por los químicos y la sonrisa es permanente. No. Será un desastre”, eso pensé en mi ignorancia.

Traje morado, chaleco verde con solapas, largo y desteñido abrigo morado, guantes de cuero del mismo color, desgarbado, voz cansada, mirada, palabras dichas siempre ocultando algo entre líneas y ese maquillaje que ocultaba al payaso criminal más oscuro y llevado al plano realista y mucho menos circense. Su risa magistral solo se escucha menos de cinco veces en dos horas de film y es más que suficiente. Es un asesino psicópata, anarquista, con carga filosófica…

Caí rendido ante él. Ledger nos dejó al mejor Guasón de todos los tiempos y se lo debemos al estupendo trabajo del actor canadiense que entró a la mente del personaje de manera tan rigurosa que terminó bastante perturbado al punto de morir de sobredosis de fármacos.

El Guasón se robó la atención en "The dark night" en 2008.
Ledger delineó cada detalle del criminal de ciudad Gótica -dentro de un hotel barato- que lo apuntó en un diario, pegó recortes y se ciñó de ejemplos de payasos y el del mismo César Romero (actor que lo interpretó en la serie de televisión de los setenta). Sin duda un trabajo riguroso que dio como resultado un personaje jamás visto en películas basadas en cómics y que le valió ganar el óscar a mejor actor secundario.

Es sabido que este personaje tiene un origen desconocido. La hipótesis más usada es que cayó en recipientes de químicos que le decoloró el rostro, le pintó el cabello de verde y le deformó el rostro hasta formarme una sonrisa perpetua. Pues, Heath Ledger, según lo que se sabe, le fue permitido pintarse él mismo y los resultados son un rostro blanco hecho a mano, ojeras manchadas de negro y pintura roja delineando sus cicatrices que nacían de la comisura de sus labios prolongándose por las mejillas.

Ledger sugirió su maquillaje y vestuario. Fuente: www.puranoticia.cl
From hell…
El toque que hizo a su Guasón único, no solo fue su manía de inventar diversas historias de cómo se hizo esas cicatrices, sino por ese tic nervioso de sacar la lengua como un reptil. A lo mejor es para darle más personalidad al personaje, o una característica espontánea debido al maquillaje de los labios.

El oscuro payaso no pudo ser mejor, ya que el objetivo de Christopher Nolan era hacer una historia llevada a la realidad, no tanto como la clásica fantasía de las adaptaciones de DC. Vemos a un Guasón movido por el caos y la locura. Es tan despiadado que ni siquiera se le puede dar crédito de sentir amistad por alguien, ya que usa a sus secuaces como objetos prescindibles –los mata-. 

El actor canadiense ganó el óscar póstumo por su magistral actuación.
   
Esa voz, cómo la impostó, la convirtió en la del Guasón y ni qué hablar de la risa, aquella que de seguro practicó y practicó hasta alcanzar el desquicio, el sadismo y aquel lado travieso que, sin importar lo oscuro que sea, el Guasón siempre debe tener obligado. Sin duda, dejó la bufonada para vestirse de genio capaz de poner en jaque al propio Batman y ciudad entera.

Por eso me encanta aquel personaje que juega con el aspecto festivo de un payaso, pero es uno de los grandes villanos de todos los tiempos. Si Luthor tiene su increíble inteligencia, Magneto es un todopoderoso mutante, pues, el Guasón infunde terror con secuaces con nariz roja y una risa escalofriante.





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