Todo lo demás, es un sueño...

Todo lo demás, es un sueño...
...sueña que es cierto

domingo, 3 de julio de 2016

¿QUÉ VAMOS A LEER?: Un oficio a prueba de nosotros mismos.



"Nuestra profesión no puede ser ejercida correctamente por nadie que sea un cínico. Es necesario diferenciar: una cosa es ser escépticos, realistas, prudentes. Esto es absolutamente necesario, de otro modo no se podría hacer periodismo. El cinismo es una actitud inhumana, que nos aleja automáticamente de nuestro oficio, al menos si uno lo concibe de una forma seria. Naturalmente, aquí estamos hablando de un gran periodismo, que es el único del que vale la pena ocuparse, y no de esa forma detestable de interpretarlo que con frecuencia encontramos".

Bajo esa premisa nos aborda Ryszard Kapuscinski en su libro Los cínicos no sirven para este oficio (Anagrama, 1999). Sin duda, todo un manual de cómo debe ser un periodista, las motivaciones y la integridad para quien se dedique a esto.

Con autoridad para hablar de estos temas, me quedo (sí, lo digo en primera persona) con una de tantas otras frases, que condensa esta profesión: “No podemos cerrar nuestras oficinas a las 4 pm y ocuparnos de otras actividades. Este es un trabajo que ocupa toda nuestra vida, no hay otro modo de ejercitarlo”.

Fuente: blogs.elpais.com
Asimismo es crítico con, en ese tiempo, la tecnología y los intereses económicos que estaban transformando al periodismo, como las luchas entre medios de comunicación por captar más público sin importar el tratamiento de las informaciones. También como la pérdida de la empatía del reportero al abordar un tema y de cómo mimetizarse en el entorno para recaudar datos y testimonios.

Sencillamente, enseñanzas de cómo enamorarse de este oficio al cual, Kapuscinski advierte y deja bien en claro: “No es un medio para hacerse rico”. Y es bastante enfático cuando sustenta que las malas personas no pueden ser buenos periodistas, ya que se debe ser un buen hombre, primero.

*Consejo del maestro: Hay dos elementos del periodismo; el sacrificio y el constante aprendizaje ya que el mundo está en constante cambio, tanto coyuntural como tecnológico. Eso diferencia a este oficio de los demás.